Hoy me inclino ante mi Mayteésita
Porque la universidad es otra cosa. Siempre he querido respetar las decisiones que otros tomen, haciendo uso de las prerrogativas que Dios le dio a cada quien. La Mayteésita de la casa y la número seis de las siete Indhira, enfermiza de nacimiento, pero de contundencia en sus decisiones, eligió a mi pesar, pero con mi respeto, no solo estudiar medicina, sino, además, en otra universidad que no es la de mis amores. Ha de saberse, que Don Ramón, semi analfabeto y obrero de la otrora Manicera (Sociedad Industrial Dominicana), nunca se opuso radicalmente a mis decisiones, aunque en ocasiones, no estuviese de acuerdo. Aunque no recibí bienes materiales en la culminación de su fructífera vida, que maravillosa ha sido, su herencia de dignidad y respeto. Hoy Mayteésita, sentado en la espera de que se abra el telón del escenario en que se le dará inicio a la ceremonia del acto de graduación del que egresará como la Doctora Mayteé Valdez Marte, con el orgullo de sus padres Daciana Marte y u...